Me quema la garganta, así como es cuando comes pimienta malagueta, estoy queriendo gritar todo lo que nadie dice, ni quiere decir, hoy cuando estaba conectada me habla un amigo, me dice, sabías lo que le paso a una amiga, le asaltaron, me quede muda, tarde para contestarle unos segundos, una semana atrás me cuanta mi mama, que se le violo a unas de las chicas que trabaja en una casa comercial cerca de casa, que iba a su trabajo con su hijo pequeño en brazo, a las seis de la mañana en una casa en construcción tres tipos le soltaron al bebe y le dejaron llorando mientras maltrataba a la madre, todo por culpa de la maldita droga, vivo en un lugar con gente buena, buenos vecinos, de años y también unos vecinos que ni mencionar, tres bocas de fumo (expendio de venta de droga) todos saben y nada podemos hacer para cambiar, me siento indignada.
Una inseguridad total en nuestra ciudad, ahora ya no podemos decir más, que Nuestra Querida Pedro Juan es tranquila, amena, perfecta, que podes andar por las calles sin peligro, que nadie te hará nada, lo siento mi gente ya no estamos más en este paraíso terrenal, estamos tomados por los mal vivientes, rateros, de moto chorros.
Porque le damos tanta importancia a ese que tiene plata mal habida que se sabe de dónde viene, que al que tiene inteligencia y trabaja para ganar su pan de cada día, se le da más valor al que tiene 4 autos del año, sabiendo que jamás podría tener todo eso con un trabajo honesto, que aquel que pudo comprar un auto de segunda mano con su sacrificio y sudor, o del año pero que sabes que debe por eso hasta su ropa interior.
Convivimos con Narcos como si fuese eso común, no entiendo cómo, estudiamos con ellos, algunos son parientes, otros son amigos de amigos, otros conocidos, hombres aparentemente serios padres de familia, pero lo que más vemos es muchachos queriendo tener una vida fácil una vida de ilusiones, una vida de comodidades de las cuales trabajando lograra claro, pero con mucho mas sacrificio, están detrás de los pichi ruchos, como su fuesen los grandes hombres, no respetan mas nada, no le respetan a nadie, que se pasean con estos mini narcos como si fuese nada, acaban con la vida de los demás como que matan hormiga, las mujeres que se deslumbran por estos hombres de vida fácil y reputación dudosa.
Seguimos viviendo en un mundo de fantasía o no queremos ver la realidad de las cosas, o simplemente no queremos saber lo que pasa a nuestro alrededor, muchachos de bien de buenas familias trabajadoras que caen en ese mundo de vida fácil, gente que no necesitaba estar en esa vida, que pasa con la SOCIEDAD o debería decir Suciedad Pedrojuanina, me siento indignada que tengamos que convivir con gente inescrupulosa y por ganancia están en ese mundo de fantasía, gente que se ilusiona por ese mundo de glamur, dolor y muerte, elegimos a narcos como concejales, se le busca como sponsors para hacer campañas electorales.
Pero como no sentimos en propia piel lo que pasa no damos valor, no vemos a nuestra madre llorando por un hijo drogado, no vemos a nuestro hermano sufrir por la fisura(abstinencia de droga), no vemos nada de lo que pasa detrás de la vida de glamur , derroche de estos norcos, solo vemos la vida supuestamente perfecta de viajes, de fiestas regadas a buenas bebidas y músicas.
YA NO VIVIMOS EN EL PARAÍSO TERRENAL LLAMADO PEDRO JUAN CABALLERO, donde caminábamos libremente a la madrugada, donde no teníamos miedo de nada, como siempre decíamos, si no te metes en eso nunca te pasara nada, aun que muchos piensen así, ya no es nuestra realidad infelizmente.
Evelyn Paola Mora.
